Los más y los menos que circulan, o eso quieren hacernos creer, por el PP y por su des-estabilización, son temas muy machacados durante la ¿democracia? española. Recordamos a UCD, a CDS, a Psoe y su sinfín de candidatos, al mismo PP y su retahíla de paradillos aspirantes a opositores manejados. Es muy antiguo este sistema de despiste.
Pero puede ser que estos mortadelos realmente hallan agotado sus intrigas internas y ya puedan sacar la cabeza y disparar contra la mano que los ha dado de comer, o contra quien les ha quitado la comida.
Las ambiciones humanas son sanas, es una manera de superación y de elogio personal, el marcarse una meta siempre es loable. El dilema está en cómo alcanzarla y en saber si todo vale para llegar a ella. En principio y materialmente, sí. Moralmente habría que mirar demasiados aspectos como para ponernos a analizarlos.
Todo partido político debe tener sus intrigas y sus intrigantes; sus estrategias y sus estrategas; sus trepas y sus caídas. La codicia, la envidia, la insuficiencia de la validez personal cuando se es incapaz de alcanzar la propia meta por méritos adquiridos, hacen recurrir a estos sistemas cortesanos baratos y vulgares, de escasa moralidad y destinados al fracaso. Son los intoxicadores que poco a poco relamen los desperdicios y basuras dejados por los creadores haciendo de ellos mismos esas basuras en un reciclaje a todas velas insuficiente. No solo es arrancar la máquina, hay que saber manejarla y repararla.
Está de moda lo llamado mobbing o el acoso laboral. En estos días lo vemos constantemente en nuestros políticos ambiciosos y aspirantes a becarios de presidentes. Des-estabilizadores grupusculares con sus horas contadas que al fin y al cabo simplemente hacen el juego de quienes los han metido en ese lío del que jamás saldrán. Abandonados su triunfo es tan corto que da lástima verlos intentando una y otra vez con falsedades e intrigas hacer su labor de impotencia.
Esto es lo que le pasa al PP. Alimentaron y consintieron a unos buitres carroñeros que han saciado sus ambiciones de trepas y ahora deben subir, ahora creen dominar la cúpula de su partido y creen tener a sus militantes de su parte. Pero no, PP no es simplemente un partido, es una mafia, es un sistema de esclavos en el poder establecido a medias con el Psoe.
Debieron estos dos partidos sacar a UPyD para no perder el dominio electoral y pusieron en su cabeza a una progre capitalista y mediática a la que llevaban años preparando. Ahora esta señora que fue enseñada y consentida está al mando de la salvación de intrigas e intríngulis de uno y otro bando. La desfachatez de quienes quieren y no pueden porque no saben y deben mentir, embaucar y transgiversar la realidad para poder mirarse al espejo y decirse: me escuchan aunque me desprecien. Tan baja es la calidad humana, tan servil el trepa, tan inútil la política.
El alcalde de Madrid, alcalde de imagen y apariencia, fue despreciado por su Presidente, dejado de lado en unas generales. De repente está siendo ensalzado con las pestes que de él se dijeron y las malas caras y burlas que de él salieron. La presidenta de la Comunidad es el cinismo personificado, la lía por debajo de la mantilla y luego sonríe a las dos partes, hopocresía manifiesta de una persona a la que bien se la podría acusar de traición. se la dió el mando de la comunidad porque era una relamedora de traseros vejestorios y de bigotes genocidas. Y se asentó, se les fue de las manos, creyeron que dejándola ella misma se frenaría y ahora aspira al sillón de quienes la consintieron por dejadez absurda y estúpida. Un rival suyo, Leguina, ya lo advirtió: es una trepa, una cínica y será la presidenta del PP. Si no quisieron escuchar y prefirieron unos votos o a una militante con poderes cocultos, esta es su consecuencia y la alegría de sus adversarios. PP se dejó embaucar, PP ahora llora.
