La mayoría de los invasores añadidos a nuestra sociedad son desconocidos para nuestro sistema judicial. empezando porque son ILEGALES, SIN PAPELES, de origen y nacimiento desconocido, por no decir de nombre y edad en la mayoría de los casos, cuánto más sobre sus antecedentes penales. Es fácil llegar y asentarse en una sociedad permisiva y caritativa donde nadie pregunta nada sobre el pasado de los visitantes, estilo legión extranjera.No sería de mucha ayuda contar con los antecedentes penales de quienes vienen de naciones bananeras donde posiblemente los mismos gobiernos los expulsen informalmente enviándonoslos para que los suframos y mantengamos. naciones subdesarrolladas donde muy probablemente se soborne al funcionario para aportar un expediente limpio. Pero la experiencia nos dice que es mentira esa realidad.
Recordamos a los violadores, pederastas, asaltadores, criminales, a la infinidad de invasores que vienen con la mochila cargada de delitos y que dejan tranquilos a sus paisanos en detrimento de nuestra nación. Pero España es un paraíso para el delincuente, máxime si puede decir que es de una nación diferente a la suya para evitar la humanitaria repatriación o si engaña con la edad para alargar su cómoda estancia entre nosotros.
Delincuentes incontrolados, protegidos por sus ya cómplices ongs lucrativas y alentadoras de la invasión criminal y despiadada. No juzgamos, simplemente queremos estar seguros de quienes son nuestros temporales vecinos, queremos saber la trayectoria legal de quienes pasean junto a nuestros hijos o de quienes cambian los pañales a nuestros ancianos.
Visto el resultado de el asentamiento constante de mafias del Este, de la desproporción cultural y salvaje de los amerindios, de la inadaptación social de los africanos(en su totalidad los moros también son africanos) y de la sarta de mentiras que vierten para lograr una nacionalidad que les facilite la vida cómoda y pancha, exigimos una comprobación rigurosa de todo aquél que entre en nuestra tierra.
Ayer saltaba la noticia de que los africanos marroquíes se quejaban de los rumanos, ¡manda cojones! quizás sean porque les pueden mermar sus privilegios.
Llevan estas multiculturas de ilustres y excelentísimos señores añadido a su vestuario el puñal, la pistola y el explosivo. Y pretenden que convivamos con ellos, incluso que lo consintamos en bien de una Alianza de Civilizaciones.
mientras tanto, mientras se siguen colando criminales, nuestros gobernantes pusilánimes se preocupan de si nosotros hacemos mucho ruido o de si nos gusta más la paella o la ensalada.
Control riguroso, expulsión inmediata y penas ejemplares a los delincuentes invasores.
