
Guarderías y guarrerías
Vuelve la polémica de inicio de curso laboral y estudiantil. ¿Qué se hace con los niños? El primer recurso son los abuelos(poco recurso porque las pensiones dan para pocas ayudas), pasamos a los vecinos y debemos terminar por lo más solicitado: las guarderías. Y esta es una buena solución puesto que el niño aprende a relacionarse y ya se va acostumbrando a ser tratado como un número dentro de la masa. Come de aquella manera la papilla y le cambian los pañales de forma industrial, pero está atendido y al menos juega y no lo sientan delante de la televisión para que no haga ruido.
Las guarderías no harían falta si esta sociedad se estructurase como antaño, donde con un sueldo(el del padre o la madre) podía vivir la familia, daba para el colegio y encima para cargar el 600 hasta los topes y marcharse UN MES entero a la playa o el campo. Ahora trabajan padre y madre y el niño con 16 años debe buscarse el verano para ahorrar algo. Pero no, papá sale de casa a las 7 de la mañana y mamá 1/2 hora después para dejar al niño en el centro que les ha tocado o que se pueden pagar. Y esto sería bueno si hubiese centros suficientes, plazas sobrantes para uno de los menesteres más importantes de nuestra sociedad: educar y proteger a nuestros hijos en buen ambiente y con las garantía de imparcialidad y libertad, no enseñándoles desde los tres años a masturbarse o a asimilar las aberraciones como algo cotidiano.
Y este año, año en el que cientos de españoles deben estar en barracones porque la comunidad de Madrid construye escuelas más allá de los mares y el ministerio de educación da las plazas a los cachorros de los invasores por eso de la multiculturalidad y la gilipollez innata a los progres. Pues este año la señora duquesa, doña Esperanza Aguirre, madrina de los amerindios, virgen vestal de los podridos moros y divina predicadora de necedades ha decidido que los españoles quienes años anteriores tenían la suerte de lograr una plaza gratuita para sus hijos, pasen a pagar 45 euros por niño, y eso sin papilla. Los inmigrantes también deben pagar, peroooooooooo a ellos se lo subvenciona la ong de turno, ong que también paga la señora duquesa o el alcalde olímpico. Total, que nuestros hijos otra vez a patear calles y los de los invasores a pasar el invierno calentitos y bien situados, porque claro está esos pobrecitos cachorros necesitan más que nosotros.
Mientras la duquesa de amerindios permanezca en su poltrona de princesa del expolio nuestros hijos serán ciudadanos de segunda y los de los invasores privilegiados en manos de una mara de gobernantes endofóbicos y que se rigen por intereses. Mientras continúen regalando lo nuestro a mendigos de más allá e los mares, a africanos asesinos o a orientales mafiosos no prosperará nuestra sociedad.
