Algo raro pasa

viernes 5 de septiembre de 2008

Algo raro pasa

El otro día salió en la conversación con dos amigos, buena gente y buenos luchadores por España, la pregunta sobre ¿qué pasa con las víctimas de ETA? ¿sólo Ricardo Sáenz de Ynestrillas se ha querido vengar? ¿sólo uno entre miles? Algo raro pasa.
Siempre que sale a la palestra el tema de los muertos por la ultraizquierda vasca la gente dice “si matan a mi padre los quemo vivos” “hay que tomarse la justicia por nuestra mano” “si han matado a mi hijo voy y quemo las cárceles donde están”….y tal y tal. No quiero en ningún momento decir nada en contra de esos miles de víctimas, tanto afectados directamente como de familiares, amigos o conocidos. No. Todo mi respeto y mi admiración hacia quienes sufren en silencio el desprecio de unos mafiosos apoyados por los gobiernos y pasan de ser víctimas a casi culpables. Pero sale la duda.
No estamos hablando de un colectivo pequeño, fácil de controlar, sino de miles de ciudadanos que han sido directa o indirectamente víctimas de esos bandoleros y sus negocios gubernamentales. Efectivamente yo soy de la opinión del ojo por ojo con esta gentuza. Quieren guerra, pues toma guerra abierta, a ver quien resiste.
Me resulta muy curioso ver las colas de los familiares de estas bestias para visitar a sus depredadores. Colas que se forman en plena calle, con total tranquilidad porque saben que no existe la venganza por parte de los asesinados. ¿Y porqué? ¿Cómo es posible que entre tantos miles solo uno haya desencadenado venganza? ¿cómo es posible que en una sociedad que apuñala por una discusión de fútbol den por pasada la muerte de sus hijos, padres, maridos y esposas? De la misma manera esas manifestaciones llenas de colaboradores que desean más sangre, más muerte, más odio, ¿nadie ha puesto un explosivo? Muy raro, tremendamente extraño que ni tan siquiera hallan apedreado a los familiares o a alguna de estas bestias cuando sale de paseo.
Quizás pase, posiblemente suceda y nos lo estén censurando para no despertar “alarma social”. Pero vuelvo a insistir en la extrañeza de estos hechos. Igualmente las víctimas del 11-M conviven con los moros colaboradores, los tienen de vecinos, con sus comercios y sus manías. Muy raro también que(sin menosprecios) habiendo muerto tantos gitanos en Vallecas no halla venganza. Una de dos o los sicólogos del estado son muy hábiles y meten el sentido de responsabilidad legal a las víctimas o los compran(cosa muy improbable) o les dan la pastillita de la tranquilidad para que no se tomen venganza.
Si hacemos números rápidos, números que tanto gustan a nuestro amigo qubit, vemos que sobre unas mil víctimas moprtales habrán unos (a una escasa media de 4 familiares y 3 amigos) siete mil afectados. Si sumamos los heridos, lisiados, mutilados y demás y sus familiares, triplicamos esas cifras. Es decir, unas 25.000 personas que podrían tener motivos para disparar sobre los etarras o sus familias. Y nunca pasa nada, perdón, sí pasa algo y muy muy pero que muy extraño.
En cualquier caso bien sabe Dios que si a mí me tocase directamente la cosa no quedaría impune.
Un abrazo muy fuerte a todos los familiares y amigos de las víctimas y un mensaje de ánimo. El terror no puede ser eterno.
Publicado en  on Septiembre 5, 2008 at 3:01 pm Dejar un comentario

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